Blog

Laboratorio del Ahorro

¿Quieres ahorrar?
Nosotros te asesoramos

¿Qué hay de verdad o de mito en algunos consejos de ahorro?

29 de Julio de 2017
  
Recientemente tratábamos en el Laboratorio del Ahorro de consejos para conseguir ahorrar en esta etapa estival, unos sencillos ‘tips’ con los que la factura energética podría verse reducida. Aparte de estas recomendaciones, cuya eficacia está más que demostrada, circulan otras que no tienen el mismo efecto o que, directamente, ocasionan el contrario, es decir, más gasto. Vamos a tratar de aclarar algunas de estas ideas.
electrodomésticos
El ahorro, con los electrodomésticos más baratos: No siempre es cierto. No debemos reducir el concepto ahorro únicamente al precio de adquisición. Un electrodoméstico o equipo de climatización puede ser más barato, pero, en buena lógica, la calidad que garantice una mayor durabilidad no será igual que en otro de superior categoría, salvo excepciones. De igual forma, hay que hablar de la eficiencia del electrodoméstico. Los más eficientes no suelen ser los más baratos, pero a la larga, su menor consumo sí compensa el mayor gasto inicial.

La misma lógica de este punto anterior nos sirve para el alumbrado. Las lámpara de bajo consumo son más caras, pero a la larga su menor gasto y su mayor duración compensan su superior precio. Si hablamos de calidad, es aplicable el mismo criterio a las lámparas ‘low cost’, frente a las de marcas de prestigio reconocido.

¿Cuesta más una vivienda eficiente? El objetivo de la eficiencia no siempre debe estar asociado a los materiales o equipamiento de la vivienda, aunque sí tienen influencia. Es cierto que una vivienda convenientemente aislada, que evite pérdidas en el rango de temperatura que interese en cada momento (verano con refrigeración e invierno con calefacción), o con adecuadas ventanas, persianas y cortinas que ayude a regular la temperatura, será más eficiente, al igual que si se equipa con electrodomésticos con la mejor calificación de eficiencia energética. Pero también son importantes los hábitos o pequeñas acciones que cada persona o familia puede realizar con vistas a este fin. También os recordábamos algunas de ellas la semana pasada en este mismo blog. Por tanto, serán igual de importantes cualquier inversión en aislamiento y equipos eficientes, como la adquisición de esos hábitos de ahorro.

Dejar encendido es mejor que apagados y puestas en marcha frecuentes: Hablamos en este caso del encendido de la calefacción o climatización, o de ciertos tipos de lámparas (como las fluorescentes). Cuanto más tiempo permanezca en funcionamiento un dispositivo mayor será su consumo. Sí es cierto que, en algún caso, si el apagado va a ser por un espacio pequeño de tiempo, hay que considerar el desgaste que produce la arrancada. Pero no será lo habitual. En equipos de climatización, pensemos en los programadores horarios. Y en alumbrado, mantener encendido solo lo necesario.

El modo stand-by no consume: No es cierto, ya que, aunque mínimo, este modo conlleva un gasto de energía eléctrica. Para ahorrar, mejor el apagado total.

¿Tenéis alguna experiencia para desmontar cualquier otro mito sobre el ahorro? Os esperamos la próxima semana para seguir compartiendo ideas e información. 
  

Déjanos un comentario

Sé el primero en comentar

Usamos cookies propias y de terceros para ofrecerte un mejor servicio. Si continuas navegando entendemos que aceptas el servicio.